“La edad media de los viñedos está disminuyendo alarmantemente porque se poda mal”

Date: 
Viernes, Febrero 5, 2021

Entrevista a Roc Gramona, director técnico de la Academia de Poda, la primera institución especializada en formar podadores profesionales de viñedo, una profesión demandada por el sector, y que resulta clave para lograr viñedos más longevos.

“Los viñedos duran cada vez menos porque se poda mal”

En las últimas décadas la incidencia de las enfermedades de la madera ha provocado un descenso creciente en la vida media de los viñedos, siendo cada vez más difícil que las plantas alcancen edades longevas.

Unas malas prácticas de poda y la generalización del cordón royat, un sistema de conducción que mal aplicado incrementa las enfermedades de la madera de la vid, están en buena medida detrás de esta problemática.

Así lo defiende Roc Gramona, director técnico de la Academia de Poda, el primer centro de España que ofrece formación para mejorar la poda del viñedo. En concreto, ofrecen por toda la geografía española cursos de formación: uno inicial de operario de poda y otro de técnico de poda, específico para personas con cierta experiencia.

Además, la Academia de Poda ofrece también servicios de asesoramiento para el injertado de la vid y de poda de respeto.

Hablamos con este enólogo y responsable de I+D en Bodegas Gramona de su interés por el mundo de la “poda responsable” del viñedo y de como puede ayudar a lograr una viticultura más sostenible.

-¿Como surgió tu interés por el mundo de la poda de viñedo?
Soy enólogo de formación y donde estudié, en Tarragona, en la Facultad de Enología de la Universidad Rovira i Virgili, la parte de viticultura se toca poco. El interés surgió en nuestra bodega familiar, casa Gramona, en Sant Sadurní d´Anoia. Mi padre conoció en 2010 a  Marco Simonit y Pierpaolo Sirch, los divulgadores en Italia de la conocida como poda de respeto, para reducir la incidencia de las enfermedades de la madera. Vinieron a nuestra bodega, donde nos impartieron una asesoría durante 2 años. Yo nunca había podado la vid y tuve la suerte de que me fui formando con ellos en la poda de respeto. Posteriormente, también continué la formación con el máster en poda de la Universidad de Burdeos.

No creo que haya un único creador de poda de respeto: en España en la viticultura tradicional ya se hacía desde antiguo con la poda en vaso, donde aún encontramos cepas centenarias en pié franco, o con el sistema de vara y pulgar en Jerez. Hay sistemas de poda tradicional que son sostenibles puesto que respetan los flujos de savia de la planta. En Francia también han sido pioneros en la recuperación de sistemas de poda que permiten aumentar la longevidad de las cepas, y en este sentido destacaría a François Dal, divulgador de la técnica conocida como Guyot Poussard. Ahora estamos aprendiendo lo que hemos desaprendido con la llamada viticultura moderna, puedes ver un viñedo viejo y lo bien que se hacían los cortes de poda.

-Eres el director técnico de la Academia de Poda. ¿Que es y por que decidísteis impulsarla?
Mi padre en 2010 era presidente de Innovi, el cluster del sector vitivinícola catalann. En 2014 se impartieron unas jornadas de formación en poda a través del INCAVI, el Instituto Catalán de la Viña y el Vino, y despertaron gran interés. Esto nos llevó a darnos cuenta de que en España, a diferencia de Italia o de Francia, no había escuelas de poda de viñedo. De la mano de  Marco Simonit y Pierpaolo Sirch fuimos creando la academia, primero a través de cursos entre 2014 y 2017. Esa primera formación iba orientada a formar personal cualificado para poda, una necesidad importante para las bodegas.

A partir de 2018 yo me encargo de la dirección e intentamos impartir formación fuera de Cataluña, empezando a trabajar en Ribera del Duero y en Rioja, y ahora ya impartimos también formación en buena parte de las DO´s de España.

-¿Que tipo de formación os demanda más el sector vitivinícola?
Por una parte, cualificación del personal temporal para la poda de viñedo. Esa sería la parte principal, pero ahora lo que más nos demandan viticultores y bodegas es formación para conocer la poda de respeto.

-¿Que se demanda hoy para un buen podador o injertador en viñedo? ¿Hay demanda de estos puestos de trabajo?
Hay pocos injertadores y pocos buenos podadores quizás porque se ha recortado demasiado en costes, el precio del vino en muchas zonas se mantiene bajo y cada vez los viticultores y bodegas tienen menos contacto con los trabajos de la viña, de forma que la poda se subcontrata a empresas de servicios agrícolas.

Sin embargo, estamos viendo que la edad media del viñedo está disminuyendo alarmantemente, quizás porque se están podando mal y porque se dedica menos tiempo a la viña, además de por la extensión en las últimas décadas del sistema de conducción cordón royat, que obliga a realizar periódicamente rebajes y, por lo tanto, grandes cortes en la cepa.

Para mi un buen podador es un buen observador año tras año de sus vides y que aplica una metodología de poda de respeto, conociendo lo que está provocando en la planta cada vez que la poda. Si no invertimos en podar mejor nuestros viñedos seguirán deteriorándose cada vez más, con menos longevidad y mayor incidencia de las enfermedades de la madera.

-¿Cual sería el país referente para ti en buenas prácticas de poda y buena formación de los profesionales y por qué motivos?
Destacaría Francia e Italia y eso también está relacionado porque son también los países con mayor precio medio del vino y donde más se valora, invirtiendo más en las labores del viñedo como la poda.

-¿Que errores comunes detectáis que en las prácticas de poda en el viñedo español en las últimas décadas?
El error principal es la mecanización del viñedo y la implantación de un sistema de conducción como el cordón, que es un sistema muy limitante a nivel de ramificación. Y si no dejas ramificar y crecer algo la planta cada año debes realizar de forma periódica grandes cortes de rebaje. El cordón está perjudicando mucho a nivel mundial a la viticultura, porque además ha “contaminado” a los otros sistemas de conducción, que han imitado la moda de realizar rebajes y de no dejar madera de respeto en los cortes de poda, un aspecto estético que considero estúpido como es hacer los cortes rasos.

-Desde la Academia de Poda insistís en los principios de la poda responsable. ¿Cuales son las claves para una poda que permita tener viñedos más longevos y sanos?
El más importante es permitir la ramificación de la planta, permitiendo un crecimiento anual de la planta, sin hacer rebajes de grandes dimensiones.

El segundo principio es ordenar los cortes, realizándolos en el mismo lado de la planta, de forma que el flujo de savia sea limpio y continuo en el otro lado.

Otro aspecto clave es realizar cortes de pequeñas dimensiones: hacer cortes de madera de un año, respetando la corona, y como mucho en madera de dos años.

Y por último, dejar madera de respeto cuando podamos, sobre todo cuando es madera de segundo año, para evitar que la desecación del corte penetre en la planta y dificulte el flujo de savia.

-En cuanto a los sistemas de conducción, ¿Cual sería para ti el más respetuoso con una poda responsable?
A nivel de poda corta el mejor es el vaso, pues no tienes limitación prácticamente de espacio en cuanto a la ramificación de la vid. Es cierto que es menos mecanizable y no se puede vendimiar a máquina, pero si se puede despuntar y realizar las labores agrícolas a máquina sin problema

En sistemas de poda larga destaca nuestro autóctono de vara y pulgar, y en los foráneos destacaría el Guyot Poussard, que si respeta el flujo de savia y permite el crecimiento anual de la planta.

En cuanto al emparrado, no lo conozco mucho pero creo que se le puede aplicar sin problema una poda de respeto, sin hacer rebajes y dejando ramificación.

-Sin embargo el vaso dificulta la mecanización del viñedo. ¿Existen vías intermedias que conjuguen poda responsable y mecanización de las labores?
Se puede aplicar un sistema de ramificación en cordón, dejando crecer los pulgares, o la palmeta, como punto intermedio entre cordón y vaso.

-Estamos en los meses de poda del viñedo. ¿Cuales serían los momentos óptimos para podar?
Si hay luna ascendiente y hay exceso de vigor es cuando se debe podar. Si por el contrario, nos interesa que la planta acumule reservas buscaríamos podar en luna descendiente.

En cuanto al mes, quizás principios de enero sea el mejor mes, sin buscar temperaturas demasiado frías, pero tampoco esperar a primavera, pues las temperaturas más elevadas y mayor humedad repercuten en una mayor incidencia de las enfermedades de la madera, como la yesca.

La clave para reducir estas patologías es reducir los cortes y su tamaño y seguir unas pautas de higiene, desinfectando los equipos de poda.

Fuente: www.campogalego.com

Autor: DAVID GLEZ. EIREXAS